por hora

Para expresar distributivamente una cantidad en relación con una unidad de tiempo, se emplean en español las preposiciones a o por.

Cuando pueden alternar ambas, se prefiere el uso de a con unidades de tiempo como día, mes, semana o año: Paso con mis padres dos días al mes.

Pero con hora y unidades de tiempo inferiores, como minuto o segundo, cuando expresan frecuencia asociada a velocidad, solo es normal el uso de la preposición por: tres kilómetros por hora, ochenta pulsaciones por minuto, dos vibraciones por segundo (no *tres kilómetros a la hora, *ochenta pulsaciones al minuto, etcétera).

Véase también
a, Diccionario panhispánico de dudas en línea
Escritura de símbolos como kb/s, Mb/s…
deber/deber de
por/a por

¿Por qué alioli y no allioli? La elle es igual en catalán y en castellano…

El término allioli es un vocablo catalán que significa ‘composición hecha de ajos machacados y aceite’. Voy a utilizarlo en este artículo como ejemplo principal para exponer un tema lingüístico muy interesante y que hay que conocer.

Esta palabra se ha llevado al castellano incluso existiendo otros términos como ajiaceite, ajoaceite o ajaceite; desafortunadamente, se ha adaptado en la grafía vulgar alioli (con ele en el lugar de la original elle), la cual es totalmente inadecuada, y a continuación explico por qué.

En la lengua catalana, como en la castellana o española, existe la elle (ll), que es un dígrafo compuesto por dos eles y que tiene una fonética concreta y particular, pero que en castellano se le ha ido otorgando vulgarmente y a lo largo de los siglos la misma pronunciación que la letra ye (y). Este fenómeno se conoce como yeísmo (y es otro gran tema). Sin embargo, en catalán sigue conservando mayormente su sonido, aunque también es cierto que muchas veces se simplifica a la misma pronunciación de la i. Sin embargo, la mayoría de palabras siguen escribiéndose con la elle correspondiente.

Atendiendo a estas explicaciones, no hay razón para modificar o adaptar una palabra cuya forma o pronunciación no son innaturales al idioma de destino, porque la pronunciación de allioli en catalán es la misma que su pronunciación en castellano, tanto si decimos [allióli] como [ayióli]. Por ello, no hay necesidad alguna de cambiar nada; de hecho, es una de esas palabras «extranjeras» que pueden —y deben— escribirse directamente sin cursiva ni entrecomilladas porque no hay nada extraño en ellas para la lengua española, y por consiguiente no necesitan ningún tratamiendo especial ni, en última instancia, adaptación alguna. En todo caso podría adaptarse como ayioli (en caso de ser realmente tan difícil pronunciar la elle), de fonética más cercana a la pronunciación real que la de alioli, aunque como hemos visto tampoco hay criterio para la existencia de tal grafía, ni sería adecuada.

Así pues, tanto en catalán como en castellano debería escribirse allioli y pronunciarse con la elle y no gratuitamente con ele. Pero lamentablemente esto no sucede así en muchas ocasiones, y algo muy similar ocurre con muchas otras palabras de origen catalán con elle pronunciadas por algunos hispanohablantes.

Quizá esos hablantes, en su desconocimiento, suponen que la elle catalana es como la inglesa o las de otras lenguas y se reduce también al sonido de la ele (l). Todavía no he sido capaz de descubrir por qué hay personas que creen esto, pero de todas formas debemos ir dándonos cuenta de cómo son las cosas en realidad. No hay razón alguna para suponer, sin analizar ni por un segundo el asunto, que la elle catalana es diferente a la castellana, sobre todo cuando ambas lenguas son tan parecidas (comparten origen y mucho más, porque de hecho llevan muchos siglos conviviendo estrechamente).

Por todo lo explicado anteriormente, se desaconseja emplear la incoherente y arbitraria forma *alioli en lugar de allioli, forma mucho más acorde con la pronunciación original y las características de nuestra lengua.

Véase también
Formas correctas e incorrectas
Fonética (básico)

Sobre la incorrecta omisión de que

En algunos casos, la palabra átona que se emite de manera arbitraria, innecesaria e incorrecta.

Me refiero a casos como los que expongo a continuación:

*Rogamos cierren la puerta.

*Este es el medicamento que sabemos puede curar la enfermedad.

En ambas frases falta un que imprescindible para la congruencia y corrección gramatical:

Rogamos que cierren la puerta.

Este es el medicamento que sabemos que puede curar la enfermedad.

En el primer ejemplo, la primera frase es absolutamente incorrecta, pues rogamos requiere ese que indiscutiblemente.

La segunda oración también es incorrecta, aunque si se pronunciara en lugar de escribirse, podría entenderse que en realidad es así:

Este es el medicamento que, sabemos, puede curar la enfermedad.

Aunque esta última oración sí es gramaticalmente correcta, sigue siendo un estilo objetivamente poco natural, por lo que se desaconseja totalmente. Es mucho más cacofónico este estilo que repetir dos veces más o menos seguidamente el que en que sabemos que.

Lamentablemente no hay mucha información sobre este tema, pero es flagrantemente evidente (debería serlo…) que tales omisiones son agramaticales y por consiguiente incorrectas. Además, son totalmente innecesarias, ya que no hay razón alguna para semejante omisión.

Véase también
Queísmo y dequeísmo

Sobre el nombre propio Jonathan

Sin duda un mal nombre para un hispanohablante, principalmente debido a que es un nombre extranjero y la mayoría no lo sabe pronunciar correctamente. Aun así, es bastante frecuente.

Cosas que hay que saber sobre este nombre propio (especialmente antes de usarlo):

Jonathan se pronuncia aproximadamente [yónazan] (el primer sonido en realidad corresponde más al sonido /dʒ/ que al de la ye), no [yónatan].

• La versión o adaptación hispana de Jonathan es Jonatán (pronunciado [jonatán], no [yonatán]).

Jonathan y John (Juan) son dos nombres completamente distintos, de orígenes diferentes, aunque puedan parecerse. Quizá por ello suelen confundirse, especialmente en Estados Unidos, de tal manera que incluso se ha inventado una aberrante y gratuita mezcla de ambos, Johnathan (¿Juanatán?), muy poco recomendable.

• Un acortamiento de Jonathan es Jon, no John, que es otro nombre.

Véase también
Pronunciación del prefijo giga-
Fonética (básico)

Escritura de símbolos como kb/s, Mb/s

En ámbitos informáticos o digitales es frecuente ver expresiones como *kbps, *Mbps o *Gbps. Sin embargo, ese tipo de escritura no es correcta, y a continuación explico por qué.

Estas expresiones van generalmente después de cifras, y están constituidas básicamente por símbolos, pero no son símbolos en sí mismas porque no están escritas de una forma regular, esto es, hay una mezcla de símbolos y otros elementos. Para que fueran correctas deberían escribirse kb/s, Mb/s y Gb/s (y Tb/s, y así sucesivamente).

k = kilo- (prefijo)

b = bit

/ = por

s = segundo

M = mega- (prefijo)

G = giga- (prefijo)

p = pico- = 0,000 000 000 001

kb/s = kilobit(s) por segundo

*kbps = ¿kilobit(s) picosegundo?

Mb/s = megabit(s) por segundo

*Mbps = ¿megabit(s) picosegundo?

Gb/s = gigabit(s) por segundo

*Gbps = ¿gigabit(s) picosegundo?

Como puede comprobarse, el símbolo p significa ‘pico’- (prefijo), no por, cuyo símbolo en realidad es una barra (/).

Esta confusión de / y p quizá sea debida, aparte de por desconocimiento y mal hábito, porque este tipo de expresiones surgen básicamente en Estados Unidos, donde por alguna razón todavía no se ha adoptado de manera general y oficial el Sistema Internacional de Unidades, por lo que muchas expresiones se escriben en unas formas tradicionales que distan de ser coherentes y universales o estándar.

Lo que hace incongruentes y por consiguiente incorrectas estas formas es que mezclan símbolos (k, b, s, M…) con un elemento que no es símbolo, p, porque, repito, p no simboliza por. Esta forma de usar p no es, por tanto, símbolo, pero tampoco es abreviatura, y tampoco sigla, así que su uso es arbitrario, y además innecesario, incluso independientemente de que se mezcle con símbolos reales o no, por lo que se convierte en una escritura incorrecta y su uso se desaconseja totalmente.

Nótese también que de la misma manera que no es lo mismo Mb (megabit) que MB (megabyte), o kb (kilobit) que kB (kilobyte), no es lo mismo kB (kilobyte) que *KB (*¿kelvin byte?), forma que, de hecho, no tiene sentido.

k = kilo- (prefijo)

K = kelvin

B = byte = ocho bits

Confundir bits y bytes es probablemente el peor error de todos, ya que la diferencia entre b y B es muy relevante. Por ejemplo, no es lo mismo decir 800 Mb (megabites) que 800 MB (megabytes), ya que 800 Mb son en realidad 100 MB. Como he mostrado, un byte equivale a ocho bits, y de hecho en español puede decirse octeto en lugar de byte.

Véase también
Abreviaturas, siglas, acrónimos y símbolos: lista y consideraciones vitales
Abreviaturas, siglas, acrónimos y símbolos

Por qué palabras como infrarrojo se escriben con erre doble

Sabemos que cuando una palabra comienza por erre, no se escribe doble aunque el sonido sea siempre /rr/ y no /r/, como en rodilla, que se pronuncia [rrodílla] (como en burro [búrro]) y no [rodílla] (como en toro [tóro]).

¿Por qué palabras como infrarrojo se escriben con erre doble? Es muy sencillo, en realidad.

Esta regla de escribir únicamente una erre para el sonido /rr/ se aplica en todos los casos en los que la erre se encuentre al comienzo de la palabra. Pero no en el resto de situaciones, donde la regla ya no tiene razón de ser.

Por ejemplo, cuando a las palabras que comienzan por erre se les aplica un prefijo o elemento compositivo (y se convierten así en palabras compuestas), como contrarreloj, irracional, matarratas

En estos casos la erre, y el sonido /rr/ que representa, se encuentra entre otras letras y sonidos, por lo que debe escribirse siempre erre doble para mantener el sonido /rr/; de lo contrario, se pronunciaría /r/.

Por ejemplo, agreguemos el prefijo infra- al vocablo rojo para crear una palabra nueva:

infra- + rojo = infrarrojo [infrarrójo]

No es correcto escribir *infrarojo sencillamente porque se pronunciaría [infrarójo] (con sonido /r/ como en viral [birál]), lo cual no existe.

contra- + reloj = contrarreloj

i- + racional = irracional

mata- + ratas = matarratas

Lo mismo ocurre, evidentemente, cuando un prefijo o elemento compositivo acabado en -r se une al vocablo que comienza por r-:

super- + rápido = superrápido

Véase también
Prefijos (simple)
Prefijos: normas y excepciones
La letra erre en el Diccionario panhispánico de dudas en línea

Números ordinales abreviados: consideraciones vitales

Este artículo complementa a mi artículo completo sobre los métodos de abreviación y los símbolos y a la lista de abreviaciones y símbolos comunes y consideraciones vitales.

La necesidad de la creación de este artículo surge de la evidente confusión que demuestran muchos usuarios al emplear expresiones abreviadas, concretamente las abreviaturas, en este caso en referencia a los números ordinales, que suelen abreviarse en forma de abreviaturas (por ejemplo, 2.º por segundo) a menudo indebidamente y de manera, además, incorrecta.

• La expresión ordinal viene de orden y significa ‘perteneciente o relativo al orden’, por lo que no debe confundirse con cardinal. Los números ordinales son aquellos que denotan una posición respecto de otra, mientras que los cardinales son aquellos números que representan una cantidad determinada; por ejemplo, quinto es ordinal, cinco es cardinal.

En el caso exclusivo de los números ordinales, pueden ser empleados números romanos en lugar de la expresión completa o la abreviatura (por ejemplo, IV por cuarto o 4.º), aunque también es cierto que es mejor no hacerlo, salvo en casos muy concretos en los que tradicionalmente se usen números romanos (siglos, dinastías, títulos…).

No deben mezclarse las abreviaturas con los números romanos. Así, es totalmente inaceptable e incorrecto escribir números romanos con letras voladas, como si estuvieran doblemente abreviados.

• Debemos siempre preguntarnos y considerar si la abreviación es realmente necesaria. En la mayoría de casos no lo es, pues las abreviaturas solo deberían emplearse, como norma general, en textos donde el ahorro de espacio sea imperativo. Así, debe escribirse siempre la expresión completa (por ejemplo, vigesimoquinto en lugar de 25.º o XXV); especialmente a comienzo de frase u oración, pues nunca es recomendable comenzar el texto con cifras o números romanos.

Las abreviaturas deben llevar en prácticamente todos los casos punto abreviativo, y los números ordinales en forma de abreviatura no son excepcionales, así que el punto debe escribirse, y se coloca entre la cifra y la letra volada: 7.º (séptimo). De lo contrario, además de no ser normativo, algunas expresiones podrían confundirse con otras, como la o (º) por el símbolo de los grados (°), por ser muy parecidas (dicho sea de paso: lo que sale pulsando el botón a la izquierda del 1 en el teclado es una o volada; el símbolo de los grados puede escribirse, entre otras maneras, manteniendo Alt y pulsando 0176 en el teclado numérico). Tanto la º como la ª pueden escribirse subrayadas o sin subrayar, pero debe escribirse siempre el punto en cualquier caso; sin embargo, para más simplicidad y claridad, se recomienda usar las formas sin subrayar.

No deben utilizarse como ordinales formas propias de los numerales fraccionarios o partitivos; así, no debe decirse *el onceavo piso, en lugar de el undécimo piso.

Debe haber siempre concordancia entre las letras voladas y el contexto de la expresión. Las letras voladas son en la mayoría de casos la o (º) o la a (ª), aunque en algunos casos apocopados, como primer en lugar de primero, se escribe er en lugar de º o ª. De la misma manera que debe no emplearse la o para formas femeninas ni la a para formas masculinas, no debe utilizarse la º ni la ª para formas apocopadas, sino la forma que le corresponda. Si no pudiera escribirse de manera volada o no se supiera cómo (ver nota más abajo), la expresión numérica abreviada podría escribirse en números romanos o, mejor, de manera completa (cosa que también evita el uso superfluo de abreviaturas), o incluso cambiando la frase si es posible (por ejemplo, Pepe cumple 30 años en lugar de 30.º [trigésimo] cumpleaños de Pepe).

• Hay que tener en cuenta que, salvo en el caso de las formas apocopadas primer y tercer en abreviatura, que llevan voladas las dos últimas letras del ordinal (1.er, 3.er), en el resto de los casos únicamente va volada la última letra (2.º). No es correcto escribir en español al modo de las abreviaciones inglesas, por ejemplo, 1st, 2nd, 3rd, 7th, por ser totalmente innaturales en el castellano y además carecer de coherencia.

• Los números ordinales no son iguales que los cardinales, entre otras razones porque tienen diferentes significados. Por ello, aunque los ordinales estén abreviados es recomendable leerlos como ordinales, y no como cardinales, especialmente hasta el décimo; por ejemplo, siglo VI debería leerse siglo sexto, aunque también podría decirse siglo seis (porque sería como decir siglo número seis), pero no se recomienda por ser un número escrito de manera ordinal (en números romanos), y especialmente por ser menor de diez.

No es correcto emplear números inequívocamente ordinales como cardinales, estén abreviados o no; por ejemplo, puede decirse piso (número) seis, pero no *seis piso (debería ser sexto piso); de esta norma pueden excluirse excepcionalmente acontecimientos, aniversarios o celebraciones: aniversario (número) veintidós, o veintidós aniversario, aunque en su lugar se prefiere vigesimosegundo aniversario, especialmente por ser un número relativamente pequeño y fácil de escribir en su expresión completa.

Saludos cordiales y hasta el próximo artículo.

Nota: Para escribir er o cualquier carácter de manera volada puede usarse el siguiente código HTML:

HTML voladas

Sin embargo, esto evidentemente solo sirve para tal lenguaje, por lo que en cada caso deberá considerarse la mejor manera de escribir la expresión.

Véase también
Abreviaturas, siglas, acrónimos y símbolos: lista y consideraciones vitales
Abreviaturas, siglas, acrónimos y símbolos
Los números ordinales en el Diccionario panhispánico de dudas en línea
Los números cardinales en el Diccionario panhispánico de dudas en línea

Última edición: 21 de junio de 2014.